A los que van cayendo
me gusta mirar detrás de las cosas
y pensar cuánto tiempo pasamos dentro de los coches.
contemplar cadáveres de bicicletas
con los que homenajean a los veteranos del Vietnam.
es posible que me ofenda por inercia
y quizá debiera dejar de sentirme represaliado
pero hoy mi razón -mi razón de ser-
ha sido hendida por el rayo,
y está en su mitad podrida.
