hoy la pena ha de ser amarilla
tanto como las estrellas viejas
o los otoños que palidecen
sin presunción de inocencia.
la sangre cabalga en mis oídos,
recreo Hiroshima en mi corazón.
me vacié
ya nadie canta
mis latidos son los de un perro abandonado que apenas ladra
y anida en mí el jardinero de las plantas que no florecen
y llevan dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores.
me despreciaré por la mañana.

3 Comments:
i miss UUUUUUUU
dolor
en la estantería de las muñecas
chicles mascados
errores
ascensores
autobronceadores
lo que no te hace daño
no te hace nada
lo que te duele
te importa
pedir perdón a veces no sirve
pero
hay cosas que merecen la pena
porque pueden compartirse.
Hedonista con conciencia, onanista arrepentido. Me ha gustado. Un saludo
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